“La Grieta es un grito de protesta”

Entrevista

Por Fernando Chacón

Fotos: Las 2 sevillas

¿Qué hacemos cuando vemos que el mundo conocido y confortable en el que vivimos se derrumba? Es la pregunta a la que responde La Grieta, entre animales salvajes; una metáfora social. Se trata de una adaptación de Remiendo Teatro de una webserie a los escenarios y que se representó el pasado fin de semana en el Teatro Central. Las 2 sevillas habló con la escritora del texto y sus actores protagonistas, antes de la función.

De izquierda a derecha, Antonio Leiva, Piñaki Gómez, Gracia Morales y Larisa Ramos, en el Teatro Central, antes de la entrevista.

Las 2 sevillas (L2S): La Grieta, entre animales salvajes es un título que llama la atención y no deja indiferente. ¿Qué cuenta esta obra dirigida por Julio Fraga?

Gracia Morales, dramaturga (GM): La Grieta… se caracteriza por tener un ritmo trepidante, con un nivel muy elevado de tensión. Narra la historia de tres amigos que se van a pasar un fin de semana a una casa rural para desestresarse.

El escenario donde se representa ‘La Grieta…’ muestra el interior de una casa rural.

Pero paulatinamente ese espacio cómodo se vuelve más amenazante y se va deteriorando, progresivamente.

En la grieta se ve la relación entre los personajes, a nivel ético y moral; la casa los va poniendo a prueba. Y de ahí surgen los instintos más egoístas o solidarios.

Una de las grandes novedades de la pieza es que promueve una estructura en la que el tiempo se mueve de una forma muy sugerente.

Va hacia atrás y le da a los personajes una segunda oportunidad de resolver las situaciones de otra forma.

L2S: ¿Cómo se enfrenta el público a estos cambios de ritmo?

GM: Exige una actitud del espectador activa, participativa; porque tiene que reconstruir el puzzle y también porque la obra ataca cuestiones morales y éticas muy importantes.

Hace que se pregunte cómo reaccionaría él si estuviera dentro de la casa.

L2S: Tres amigos urbanitas que se van un fin de semana de Madrid a una casa rural para desconectar y que viven en pocas horas lo que es la convivencia. Podríamos decir que esto es una especie de thriller basado en una situación cotidiana…

GM: Se parte de un punto de vista muy naturalista, aunque en algunas bifurcaciones del tiempo hace que la situación se vaya desbordando y termina llegando hasta un límite, algunas veces, insospechado. Aunque el punto de partida es muy realista y reconocible.

L2S: Según contáis es como una montaña rusa de sensaciones y emociones… ¿Cómo es para los actores interpretar esta obra?

Piñaki Gómez (PG): Pasas de un estado tranquilo y cómico a rupturas muy abruptas. Pasar de cero a cien a la hora de interpretar es bastante complicado. Pasar de un primer fragmento a un segundo. Limpiarse es complicado. Pasar de 0 a 100 y de 100 a 0.

Larisa Ramos (LR): Los tres personajes van a vivir situaciones cotidianas, extrapolables a la realidad, que en dos segundos se convierten en situaciones límite. Y en esos cambios, se ve ‘el animal’ que cada uno lleva dentro.

Entendiendo que dentro del universo humano hay muchas capas. Sale de él todo, lo bueno y lo malo.

L2S: ¿Y cómo vive el público tanta tensión y altibajos?

PG: Tardan en procesar lo que han visto. La Grieta es un ejercicio en el que el espectador se enfrenta a algo que no ha visto nunca en teatro.

Va a ver cosas que le van a remover y le van a mover cosas emocionales muy diferentes.

Antonio Leiva (AL): No es un espectáculo de tensión absoluta todo el tiempo. Tiene puntos de fuga… Porque los personajes llegan tan al límite que la única salida es reírse.

GM: Cada camino elegido por los personajes es un nuevo reto para el espectador. Es algo que los mantiene vivos y les hace disfrutar mucho. Se pregunta a ver con qué nueva gota van a estallar cada uno de los tres protagonistas.

Son personajes muy reconocibles que se comportan como cualquiera de nosotros, hasta que algo ocurre en la casa y les obliga a reaccionar. Esa tensión digamos que es necesaria.

Nosotros -Juan Alberto Salvatierra y yo- escribimos el texto pensando en que tanto el director como los actores tenían que ser los mejores. Porque la obra exige un compromiso serio.

L2S: Hace cuatro años se creó una webserie que ha conseguido premios y mucho éxito. ¿Cómo nace la idea?

AL: Surge durante un viaje en coche. Íbamos hablando de la situación que vive el país, la crisis económica, social… Hasta que Larisa preguntó: ¿Y nosotros qué, qué podemos hacer con esto? Somos artistas nos contestamos; vamos a crear algo.

Decidimos hacer una webserie como un grito, una protesta por lo que sentíamos.

GM: Me parecía mejor tratarlo desde un punto de vista ético-moral. Qué hacemos cuando el mundo conocido empieza a derrumbarse. Eso es lo que nos pregunta La grieta de un modo metafórico.

Hay quien la interpreta desde este punto de vista social. Qué pasa cuando el sistema enseña su lado más salvaje. Hay otros que lo han visto desde un punto de vista más personal. Sobre esa metáforma construimos la historia. Pasa el tiempo y la metáfora sigue teniendo vigor.

La Grieta en su estreno en el Teatro del Barrio en Madrid, referente del teatro social en España, causó un gran impacto. Contadnos vuestra experiencia.

PG: Aunque fuimos en verano, el proyecto fue acogido con muchísima fuerza porque casi llenó en las 9 funciones. Se fue creando un boca a boca, una bola positiva alrededor del espectáculo. Ya no sólo por las buenas críticas, la acogida del público fue maravillosa.

Y el proyecto sigue vivo. Vamos a ver si ‘cruzamos el Charco’…

AL: Fue impactante. La gente disfrutó del espectáculo, pero también se fue tocada, pensando…

GM: Este tipo de teatro arriesgado y no demasiado comercial, te obliga a nadar contracorriente.

Pero el equipo es estupendo. Es un trabajo muy coherente, donde todos han ido al cien por cien, en gran medida gracias a Julio Fraga, que ha sabido darle un microcrosmos propio y muy personal.

AL: Es un espectáculo libre y aplaudo a Remiendo y a Carlos Gil, el productor. Lo que prevalece en La Grieta es ese grito; es la esencia de lo que se quiere contar en la obra.

Mira el tráiler

La webserie, premiada dentro y fuera de España

El proyecto nacido durante el viaje en coche que nos cuentan en esta entrevista sus protagonistas, fue rodado íntegramente en el Teatro Alhambra, en 2013. Ha tenido un exitoso recorrido. El año pasado obtuvo el IV Premios Lorca Teatro Andaluz a la mejor autoría teatral. Consigue el Premio Cine Andaluz ASECAN 2014 a la Mejor Obra Audiovisual en Internet y el Premio a la Mejor webserie de suspense/thriller en el Atlanta WebFest 2014, en Estados Unidos. Además fue seleccionada para los prestigiosos DC Web and Digital Media Festival de Washington; Miami Web Fest; Toronto Web Fest (Canadá) y el Van WebFest en Vancouver (Canadá).

 

 

 

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