Mala jornada para los Giraldillos

SEFF 2015

Crónica 5 Juan Antonio Hidalgo

S.O. THE OTHER SIDEDesde que en el 2013 la cinta italiana Sacro Gra abriese las puertas a la presencia de documentales en la sección oficial a concurso de este Sevilla European Film Festival, una película que muestra la realidad, que se aleja de la ficción, ha estado presente en la lucha por los Giraldillos. Y, hasta ahora, siempre han conseguido llevarse alguno a casa. La ya nombrada Sacro Gra se llevó el Giraldillo de Plata, y el año pasado Heaven knows what se hizo con el premio a mejor interpretación femenina. El documental de este año, The other side, que dirige el italiano Roberto Minervini, tiene mucho en común con la anterior. Al menos en su primera parte.

Minervini (que por cierto, habla un perfecto español) se introduce en el corazón de una pequeña comunidad de Louisiana, en la América más profunda. Dividida en dos partes (la primera con un adicto a las drogas que se gana la vida con trapicheos, a quien seguimos en su vida cotidiana, como protagonista; y la segunda mostrando el trabajo de una organización paramilitar contraria al gobierno que se prepara con un duro entrenamiento armamentístico para proteger a sus familias de eventuales guerras), The other side no muestra nada nuevo, nada que no hayamos visto ya en muchas ocasiones, tanto en la forma como en el fondo. Cierto que el acierto está en meterse de lleno en esa sociedad tan encerrada en sí misma, tan difícil de mostrar. Y que el protagonista de la primera parte es magnífico. Pero esos problemas ya son más que conocidos, y las consecuencias y secuelas causadas por las drogas, ver el tráfico de estas sustancias, las jeringuillas entrando en las venas, los bajos fondos asociados (por norma general) con estas personas, ya las hemos visto en mil películas y documentales anteriormente. Y los mismo con esos locos (y peligrosos) armados que ven fantasmas que van a destrozar sus vidas en todo aquello que se aleja de sus ideales políticos.

Las 1001 noches 1La primera parte de la trilogía del portugués Miguel Gomes, que como decíamos hace unos días compiten en el certamen enfrentándose entre ellas, fue la segunda de las cintas de la sección oficial que vimos ayer. En esta Las mil y una noches. El inquieto el propio director presenta este proyecto (para después salir huyendo de su propio equipo de rodaje), y en el que traslada a la Portugal actual la clásica historia en la que Sherezade cuenta historias con personajes reales sobre la situación del país vecino. Gomes es fiel a su estilo, el mismo que ya utilizaba en su cinta más conocida, Tabú. Aunque es ciertamente interesante, la formula aquí se agota pronto, y los distintos capítulos se agotan pronto, a pesar de que el realizador se empeña en alargarlos hasta que ya no dan más de sí. El arranque de la cinta se acerca peligrosamente al aburrimiento; se recupera en algunos capítulos (el del gallo que se presenta a unas elecciones es fantástico); pero el tono general es flojo.

Dentro de la sección Las Nuevas Olas vimos dos cintas. La primera, la españolaberserker2Berserker es una extraña y magnífica muestra de cine negro. La película de Pablo Hernando tiene un arranque demoledor: una chica despierta en su piso después de una noche de fiesta sin recordar nada, solo dónde aparcó su coche; al llegar allí, se encuentran con que la cabeza de su novio está pegada al volante; del resto del cuerpo no hay el más mínimo rastro. Todas las pistas apuntan a ella, que a pesar de que no recuerda nada, no lo niega.

Después de esto es difícil mantener el nivel, pero Hernando lo consigue, sin necesidad de que haya investigación policial de por medio. Es Hugo Vartán, un escritor que es compañero de piso de la novia del hermano de la chica, el que decide investigar por su cuenta para escribir un libro sobre el caso, porque las cosas no cuadran. Podría haberse decidido porque (como en las producciones hollywoodienses) el escritor fuese una especie de superhéroe que se enfrenta a una banda el solo. Pero no, es un tío normal, que se acojona cuando alguien dispara cerca de él, que no encuentra todos los datos a pesar de que se entrevista con las personas indicadas.

La cinta, jalonada con ciertas dosis de humor caustico por parte del protagonista (y su particular relación con su compañera de pisos, lanzándose pullitas entre ellos casi continuamente), mantiene también la tensión de modo admirable. Es todo un descubrimiento que no hay que perderse.

Stubborn (Une historie americaine) es una cinta que se pretende divertida pero que termina agobiando. Vincent es un francés que llega a Nueva York siguiendo a su amor. Lo que busca es recuperar a Barbara, pero ésta le rechaza, ya que ha rehecho su vida y tiene nueva pareja. Pero Vincent, lejos de rendirse, se aplicará de modo incansable a su tarea, a pesar de los múltiples noes, de que aparezca otra chica que parece que sí le quiere.

Lo que empieza como una muestra de amor verdadero (está tan ciego que no quiere ver el rechazo, buscando incansablemente reconquistar al amor de su vida) llega a una obsesión rayana con la enfermedad. Tanto que la propia película llega a cansar. Como curiosidad, su protagonista, ese ser obsesivo, no es otro que Vincent Macaigne, que tiene prácticamente el mismo papel que interpreta en Les deux amis, la película que inauguró este SEFF.

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